Yoga

El yoga es uno

El yoga es uno, es un sistema integral de educación del cuerpo, de la mente y del espíritu, incluye todas las facetas del ser humano. No hay que trocearlo. Es uno, uno en múltiples formas.

Sendas

Los grandes Maestros prefieren hablar de sendas y no de tipos de yoga. Hay cuatro sendas principales. Cada una se ajusta a un temperamento o a una aproximación diferente a la vida: el servicio (karma yoga), la devoción (bhakti yoga), el conocimiento de la Realidad (jñana yoga) y el control de la mente (raja yoga).  Todas las sendas llevan a la cima de la montaña, la realización del Ser. No importa por donde transite tu ascensión, nos recuerda Swami Sivananda.

Vivir sin miedos

Los yoguis aprendemos el arte de no preocuparnos, de no tener miedo. Lo que no impide que nos ocupemos de trasmitir las enseñanzas, tal y como las recibimos, sin aderezarlas con nuestra insaciable imaginación. Comparto la enseñanza del yoga en el Centro de Yoga Sivananda Vedanta desde hace más de cuarenta años.  Sigo enseñando el yoga que he aprendido.

No estoy en contra de nada.

No estoy en contra de los nuevos formatos del yoga que sirven para atraer a personas que quizás no se aproximarían nunca al yoga. Comienzan jugando y luego van profundizando en el yoga hasta llegar a lo más importante, que es el silencio y la meditación.

No estoy en contra de nada.

¿Quiénes somos para juzgar?

El yoga no necesita de protectores, se defiende solo. Pero le encanta que lo practiquemos, sea como sea. El yoga disfruta viéndonos sentados mientras meditamos por la mañana y en el atardecer. Probablemente también contemplando alguna acrobacia. ¿Quiénes somos para juzgar?

No importa cómo comiences

El yoga tiene sus propios métodos sutiles para llevarte por el camino del descubrimiento del Ser. No importa cómo comiences. Tengo confianza de que quien algo busca va a encontrarlo. El propio yoga va a descubrirle sus misterios en el momento y espacio adecuado.

El yoga te lleva una vida entera, por lo menos. Bueno, más de una para la mayoría de los mortales.

La vida es un fluir

Nací en una familia y vivo en familia. Nunca salí de ella como forma de vida, aunque no todos estemos siempre presentes en el plano físico.

El Yoga es un arte de vivir la Vida con V que crece hasta el infinito.

Trabajé desde joven y sigo activo en el mundo laboral. Comencé en el Tribunal de Cuentas de España, luego en el de las instituciones de la Unión Europea, en Luxemburgo. Lo primero que hice al llegar allí fue buscar un espacio para compartir el Yoga. ¿Qué mejor?

Ahora dedico mi tiempo vital laboral al órgano de gobierno de los jueces.

El Yoga siempre me acompaña, me facilita la Vida.

No hay compartimentos estancos:
Ahora yoga,
ahora familia,
ahora responsabilidades laborales.

La Vida es un fluir complejo,
pero podemos hacerla muy sencilla.

La vida nos sitúa en el lugar más adecuado para ofrecer el mejor servicio, no sólo a la Humanidad sino al Universo, si la contemplamos sin poner muchas resistencias.

Somos como un fluido que se acerca al océano.
Nuestro objetivo final es diluirnos y mientras,
enriquecer las veredas del río por el que viajamos,
como sencillas gotas de agua.

El yoga nos une

Se puede practicar yoga en medio de un estadio de fútbol lleno, si se considera que la vida misma es yoga, disolución de los elementos que nos diferencian y fortalecimiento de lo que nos une.

Estamos demasiado acostumbrados a hablar de lo que nos separa en vez de lo que nos une a todos los humanos, con independencia de nuestra condición de hombres o mujeres, de ricos o pobres, de nacionalidades e idiomas, de religiones y grupos de pertenencia. El yoga enseña que hay que romper esta inercia separadora.

El yoga es una ciencia para la paz y no para la confrontación. Servir es su esencia. A mí me ha tocado dar servicio en el mundo judicial, lo que es un servicio a la humanidad. Sin el servicio, el yogui puede convertirse en empresario de almas y en artífice de un ego inmenso.

No debemos hablar demasiado de lo que hacemos por el yoga sino limitarnos a vivir en el yoga.

A favor de la vida

El yoga es el arte de vivir rectamente y no pretende darle la espalda a la vida, todo lo contrario: reclama la espiritualización de la vida para vivir ésta última con plenitud.

Aprender a relajar nuestro cuerpo, a comer sin dañar a otros seres, a permanecer físicamente estables, en quietud, a respirar con conciencia. De esta manera, se trasforma nuestra forma de pensar, convirtiéndose en positiva nuestra vida con mayúsculas y a entrar en el silencio de la meditación.

Algunos propósitos

-Quiero seguir practicando cada mañana, cada tarde, cada noche. Que cada día se convierta en un “Día Internacional del Yoga”.

-Quiero seguir llevando el yoga a los entornos profesionales, adaptándolo a sus lenguajes y necesidades.

-Quiero seguir participando en congresos y reuniones de yoga y desarrollar proyectos para la paz.

-Quiero seguir poemando la vida y hacer que nazcan libros-bebés con ganas de ser abrazados por quienes gustan del silencio.

-Quiero seguir sirviendo en el Centro de Yoga Sivananda Vedanta, en la que nací hace ya muchos años, cuando José María se transformó en Gopala, conviviendo ahora en un solo buscador del silencio.

Yoga es silencio

Silencio,
¿qué tienes amigo?
que cuando camino sin tu perfume,
me siento aprendiz de lo básico,
tropezándome una y otra vez en el mismo estorbo
y cuando bebo de tu vaso sagrado,
se inserta la sabiduría en mis entrañas.

Silencio,
me inclino ante ti,
deseando no desearte,
invitándote sólo a que estés cerca,
muy cerca.

Artículos Yoga 

La esencia de sus ganas de compartir la Vida.

La paciencia y el Yoga

La paciencia y el Yoga

En tiempos de pandemia me entrevistó Pepa Bueno en la Cadena ser, para hablar de la paciencia....

El silencio es la lengua del corazón,
el silencio es la lengua del sabio.
La paz es silencio.

Gopala

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